sábado, 14 de febrero de 2009

Cortazarianas

*
La neta es que pretendía hacer una pequeña investigación de Julio para preparar una buena nota, pero su letra me ganó y me sumergí en varios de sus textos, sin motorola de por medio como dictan los cánones (¿y ésos quiénes son?).

Damos cabida al jefe de jefes acompañado de Theodor W. Adorno, homónimo (¿o sería más justo decir gatónimo?) del famoso filósofo alemán.




Alegría del cronopio

Encuentro de un cronopio y un fama en la liquidación de la tienda La Mondiale.

-Buenas tardes, fama. Tregua catala espera.
-Cronopio cronopio?
-Cronopio cronopio.
-Hilo?-Dos, pero uno azul.

El fama considera al cronopio. Nunca hablará hasta no saber que sus palabras son las que convienen, temeroso de que las esperanzas siempre alertas no se deslicen en el aire, esos microbios relucientes, y por una palabra equivocada invadan el corazón bondadoso del cronopio.

-Afuera llueve- dice el cronopio. Todo el cielo.
-No te preocupes- dice el fama. Iremos en mi automóvil. Para proteger los hilos.

Y mira el aire, pero no ve ninguna esperanza, y suspira satisfecho. Además le gusta observar la conmovedora alegría del cronopio, que sostiene contra su pecho los hilos -uno azul- y espera ansioso que el fama lo invite a subir a su automóvil.


El baile de los famas


Los famas cantan alrededor
los famas cantan y se mueven

-CATALA TREGUA TREGUA ESPERA

Los famas bailan en el cuarto
con farolitos y cortinas
bailan y cantan de manera tal

-CATALA TREGUA ESPERA TREGUA

Guardianes de las plazas, ¿cómo dejan salir a los famas, que anden sueltos cantando y bailando, los famas, cantando catala tregua tregua, bailando tregua espera tregua, cómo pueden?

Si todavía los cronopios (esos verdes, erizados, húmedos objetos) anduvieran por las calles, se podría evitarlos con un saludo: -Buenas salenas cronopios cronopios. Pero los famas.

*

No hay comentarios: