jueves, 30 de octubre de 2008

Que no quede huella, que no y que no


En la foto vemos al senador y presidente de Convergencia, Luis Maldonado, haciendo labores de limpieza con su nuevo detergente FAP limón (¿o Naranjo?), con el cual intenta quitar las manchas de pejescado que ya le empieza a dar dolores de estómago y mancharle el mantel. Luego de pequeñas travesuras con el edificio de su partido, promete conciliar para obtener jugosos contratos, digo, buenas candidaturas para los suyos en el 2009. El mismo lo dice, en uno de sus artículos:
Hoy, más de 50% de los ciudadanos no se siente identificado con ninguno de los partidos tradicionales y sus candidatos. No sólo ello; la frustración cotidiana en un entorno de violencia, inseguridad e impunidad tiene al ciudadano en un irritante estado de indefensión: la sociedad es rehén y víctima de sus propios gobernantes, que con sus errores e incompetencias se han encargado, con creces, de poner en entredicho a la democracia representativa.”

De donde se deduce que Convergencia no es un partido tradicional, los tradicionales son sus militantes y sobre todo sus dirigentes. Por ello se apresuran a borrar las manchas de viejos pecados y eliminar el olor a leña de otro hogar. A ver si no se le cuela al senador un aire cruzado en esa su postura tradicional. ¡Naranja, naranja!


García -

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